QUERIDOS HERMANOS OBISPOS, PRESBITEROS, DIÁCONOS, CONSAGRADOS, CONSAGRADAS Y AGENTES PASTORALES:
En el tiempo santo de Cuaresma, que inicia este Miércoles de Ceniza, la Iglesia impulsa a vivir un proceso de conversión personal y comunitario que nos permita llegar a tener “los mismos sentimientos de Cristo Jesús” (Fil 2.5) y así prepararnos para celebrar gozosamente la Pascua de Resurrección.
La Liturgia de ese tiempo nos propone expresar la vivencia de esta conversión en tres manifestaciones concretas: intensificar nuestra oración, practicar la penitencia evangélica, la que debe expresarse en el compartir nuestros bienes espirituales y materiales, particularmente con los más necesitados. La Campaña Cuaresma de Fraternidad, impulsada por la Iglesia chilena, integra estas dimensiones y permite una vivencia intensa y profunda de la espiritualidad cuaresmal.
“Tu aporte y mi experiencia valen” es el lema motivador de la Campaña para los años 2016 a 2018. Durante este periodo, los fondos recaudados serán destinados a iniciativas a favor de los adultos mayores. Les adjuntamos un marco referencial que esperamos les sea de utilidad para promover en este tiempo una reflexión sobre el “envejecimiento” como fenómeno de la vida misma y sobre los “adultos mayores” como sujetos activos, protagonistas, organizados y portadores de experiencia y sabiduría, pero que también enfrentan una serie de factores de riesgo que aumentan su vulnerabilidad como individuos y afectan su dignidad y derechos, en una “Cultura del Descarte” como ha llamado el Papa Francisco.
Esperamos sea un tiempo de gracia para valorar, respetar, cuidar y reconocer a nuestros adultos mayores, y favorecer también el encuentro intergeneracional. Por ello, les ruego que una vez más tengamos especial cuidado de motivar a nuestros fieles a vivir este Tiempo Santo, a través del testimonio personal, la predicación dominical y la reflexión comunitaria. Deseamos que todos los católicos vivamos la espiritualidad de Cuaresma con mayor intensidad, que se refleje en la práctica religiosa, en un nuevo paso de crecimiento interior de las personas y en los resultados de la Campaña.
Como es habitual, el 30% del total recaudado queda en beneficio de las parroquias para sus obras sociales, idealmente durante este trienio con las personas mayores. Otro 30% generará un fondo diocesano al cual podrán postular las parroquias para financiar pequeñas iniciativas sociales en favor del sujeto de destino de la campaña, bajo un procedimiento que oportunamente comunicará Caritas Valparaíso. Finalmente, el 40% restante se envía a la Conferencia Episcopal para crear un Fondo Nacional de proyectos, bajo una dinámica redistributiva entre todas las diócesis, y la cobertura de los gastos operacionales propios de la campaña.
Desde ya agradezco a todos los esfuerzos que realizarán para el éxito de esta valiosa iniciativa que ya es parte del corazón de los chilenos y nuestra Iglesia.
Con mi renovada gratitud, afecto y Bendición,
Gonzalo Duarte García de Cortázar ss.cc.
Obispo de Valparaíso